Rarámuris conquistan mundo de los videojuegos

CDMX. –  Edgar y Adolfo estaban en la oficina cuando recibieron una llamada, al terminarla lloraron de emoción. Era Nintendo: estaban dispuestos a trabajar con ellos para lanzar Mulaka, videojuego basado en la cultura Rarámuri, en el Nintendo Switch.

Lienzo es un joven estudio de videojuegos, fundado por Edgar Serrano y Adolfo Rico, ubicado en Chihuahua. Ahí lograron abrirse paso en el mercado internacional de la mano de compañías como Xbox, PlayStation y Nintendo.

En 2017 llamaron la atención de todo el mundo con Mulaka. El protagonista es un Sukurúame (chamán Tarahumara) reconocido por la velocidad a la que corre. Su objetivo es liberar a la humanidad de la corrupción esparcida por la tierra con ayuda de los semidioses.

Para introducir la cultura realizaron una investigación con ayuda de organismos públicos. Su primer acercamiento fue con Marcelina Bustillos, entonces gobernadora municipal de Norogachi, una de las comunidades más importantes de la Sierra Tarahumara. “Ella no entendía de qué le hablábamos, lo que conocía eran las maquinitas de las tiendas”, comenta Edgar. Fue en la Secretaría de Cultura, que conocieron a Enrique Servín, poeta y promotor cultural. Él fue el primero que supo de lo que hablaban. “¡Ah, como un Zelda!”, les comentó.

En el camino conocieron a Martín Makawi, profesor de Rarámuri, originario de estas comunidades, quien ayudó a la creación de Mulaka. “Enseñaba a los niños sobre el pueblo de México. Como el juego se basa en nuestro pueblo, me interesó” comenta Martín, quien dio voz al protagonista del juego.

La figura del Sukurúame es muy importante, Martín señala que es un enlace con la naturaleza: Ayuda a sanar el espíritu, conecta con la tierra, el agua, el viento y el sol. Aunque fue satanizado, pues su energía viene del interior.

Martín cree que este videojuego es un enlace con la cultura Rarámuri, pues al controlar al personaje principal los niños podrán sentirse en ese mundo: “el juego nos refleja como cultura, hace una representación dedicada, contrario a la historia que vemos en la escuela que se centra en eventos como la Revolución o la Independencia. Mulaka fue un gran luchador político y social, luchó contra la Iglesia Católica que invadía su pueblo. Fue un gran líder. Es a través de este juego que los niños lo van a conocer”.

El objetivo del estudio no es transformar, sino preservar la cultura. Se basaron en juegos como Sid Mier’s Civilization o God of War aunque su intención nunca fue exagerar. Edgar comenta, “Me gusta el efecto de Assassin’s Creed, descubres cosas sin darte cuenta, aprendes al jugar. Esa era la condición: vamos a hacer este juego como nosotros decimos pues queremos representar la cultura”.

La etiqueta de “educativo” es algo que no corresponde con el juego. Adolfo Aguirre, encargado de Relaciones Públicas, comenta: “Es un juego de acción, educar no es el propósito, creemos que la mejor forma de comunicar es con emociones y diversión”.

¿Cómo crear un estudio de videojuegos?

Edgar Serrano, ahora director de Lienzo, y Adolfo Rico, programador líder, se conocieron en la preparatoria, los juegos de video los unieron para así marcar el inicio de su propio estudio. “Cuando conocí a Adolfo nos desvelamos jugando PlayStation, no salíamos a emborracharnos. Ese tipo de intereses nos fue uniendo”, platica Edgar.

Desarrollar juegos pequeños era un hobby para Adolfo y para formalizar este pasatiempo llamó a Edgar, quien estudiaba Administración de Empresas. “El objetivo fue meternos en la industria de los videojuegos y vivir de eso”, platican. Reunieron poco a poco a los demás integrantes: Daniel, Adriano, Manuel, Adolfo, Ever, Guillermo, Diego y Francisco.
Sus profesoras fueron un fuerte soporte para crear su nueva empresa. “Nos indicaron cómo hacer un modelo de negocios, y cómo hacerlo competitivo”, comenta Edgar.

No fue fácil crear el estudio pues no conocían a emprendedores de su área y era más difícil por la ubicación. “Estamos en Chihuahua, en medio de la nada. Empezamos rascándonos con nuestras uñas, aunque nuestros maestros eran quienes ayudaban a rascarnos”.

Las ganas de hacer algo grande crecía dentro de ellos. Ahí se plantearon el desarrollo de Mulaka, su “proyecto catapulta”, como lo llama Adolfo.
La idea era financiar el proyecto a través de Kickstarter, una plataforma de donaciones, fijando una meta de 77 mil dólares. Sólo reunieron 10 mil, por lo que el proyecto fue pausado mientras buscaban más apoyo.

Consiguieron pequeñas ayudas del municipio de Chihuahua y el ICHICULT (Instituto Chihuahuense de la Cultura) a través del fondo Yoreme, destinado a ideas con temática indígena. Aún así requerían de cantidades más grandes por lo que buscaron inversionistas.

La reacción sobre Mulaka era positiva, un proyecto prometedor en una industria que genera 1.4 billones de dólares al año en México, según el informe 2017 Global Games Market Report de Newzoo, analistas de marketing sobre videojuegos, pero las negociaciones caían al hablar de cifras. “Nos decían: ah ok, ¿cuánto necesitas? Y al mostrar las cifras no nos ofrecían más de 50 mil pesos”, comenta Adolfo.

Después, en su estado conocieron al Grupo Visa del Norte, dedicados a la venta de carne. Ellos aportaron el dinero necesario para seguir con el proyecto.

Mulaka destacó en ferias y eventos, con más de una decena de reconocimientos como: “Mejor Juego Cultural” en el Concurso Nacional de Videojuegos 2017 y fueron parte de la “Selección de Nindies Arcade Verano 2017”, juegos independientes seleccionados por Nintendo. El 27 de febrero Mulaka salió a la venta en las principales tiendas digitales con buen recibimiento del público y la prensa.

Sobre el desarrollo de videojuegos en México, Edgar cree que se necesita de apoyo mutuo entre los estudios: “Hace falta aprender de nuestros errores”. Ve en el sector privado el eslabón principal para conseguir financiamiento. “Creía que el gobierno debería ofrecer estos apoyos, pero hay cosas más apremiantes en las cuales debería invertir. Es necesario que el capital privado le tenga fe a esta industria y lo vea como un negocio”.

En Lienzo ven a la identidad mexicana como elemento clave para destacar en el extranjero, así posicionaron a Mulaka en los ojos de todos. Sobre su nuevo juego, Edgar afirma que inevitablemente tendrá cosas muy mexicanas.

Recomienda a jóvenes desarrolladores que comiencen a crear cosas pequeñas y a su alcance, cosas que no les lleven más de dos meses para adquirir práctica: “que saquen al mundo sus juegos, que el mundo se los bateé, y así aprendan para hacer mejores juegos”. Como estudio están abiertos a ayudar a cualquier creador que se acerque, “si crece la comunidad, crecemos todos”.

Agencia El Universal

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